Por Paloma González
Para finales de 2026 se presentarán en todo el mundo más de 2.000 demandas judiciales relacionadas con incidentes graves vinculados al uso de inteligencia artificial. La previsión, estimada por Gartner, refleja una creciente concienciación sobre las consecuencias legales y financieras asociadas a la expansión de estas tecnologías en todos los sectores.
Según la firma, los responsables legales de las organizaciones deberían empezar a incorporar productos de seguros específicos para la IA en sus marcos generales de gestión de riesgos. A medida que se amplía el uso de estas herramientas, resulta clave comprender en detalle las implicaciones de estas pólizas, incluyendo cómo se fijan sus precios, qué protecciones ofrecen y cuáles son sus limitaciones, con el objetivo de gestionar la exposición financiera, operativa y jurídica.
En opinión de Gartner, esta evolución también influirá en la asignación de responsabilidades dentro de las organizaciones. Aquellas que demuestren prácticas de gobernanza maduras estarán en mejor posición para acceder a condiciones de seguro más favorables y reforzar la confianza de sus grupos de interés.
De cara a 2030, la consultora anticipa que las aseguradoras del ramo de daños y responsabilidad civil exigirán controles sólidos de gestión del riesgo de IA antes de ofrecer coberturas específicas, lo que podría impulsar un incremento significativo en la inversión en gobernanza y seguridad.
Qué cubren las pólizas de IA
La compañía explica que los seguros específicos para IA están diseñados para cubrir ámbitos que no suelen estar incluidos en las pólizas empresariales tradicionales. Entre ellos figuran las pérdidas financieras derivadas de resultados incorrectos o engañosos generados por sistemas de IA, así como la exposición legal vinculada a sesgos o discriminaciones en decisiones automatizadas.
Estas coberturas pueden extenderse también a disputas de propiedad intelectual, especialmente cuando se alega el uso indebido de contenido protegido en el entrenamiento de modelos, y a fallos operativos que deriven en daños tangibles, como asesoramiento automatizado defectuoso o incidentes en sistemas críticos.
Además, algunas aseguradoras comienzan a incorporar garantías basadas en el rendimiento, con compensaciones en caso de que los sistemas no cumplan los parámetros acordados.
Gartner recomienda que las organizaciones revisen sus programas de seguros actuales para identificar posibles lagunas de cobertura y evalúen de forma transversal los riesgos asociados a la IA, implicando a áreas como cumplimiento, legal, ciberseguridad o tecnología.
Este análisis debe contemplar el impacto potencial de incidentes relacionados con IA, incluidas sanciones regulatorias, litigios y daños reputacionales, y servir como base para la negociación de coberturas adecuadas en un entorno de riesgo cada vez más complejo.
Fuente: Paloma González para Füture. Blog de innovación para el sector asegurador (16 abril de 2026)






