Por Mapfre RE
La transformación digital está modificando profundamente las necesidades de talento del sector asegurador. La expansión de tecnologías como la inteligencia artificial, la analítica avanzada, la computación en la nube o la ciberseguridad está impulsando la demanda de perfiles STEM, en un contexto marcado además por una creciente competencia con las grandes compañías tecnológicas.
La capacidad para atraer, desarrollar y fidelizar profesionales especializados se ha convertido en uno de los principales desafíos para las organizaciones que aspiran a avanzar en digitalización y responder a unas expectativas de cliente cada vez más exigentes.
Según datos de ManpowerGroup, el 78% de las empresas españolas tiene dificultades para cubrir posiciones, una cifra superior a la registrada el año anterior. A nivel mundial, el 72% de las compañías reconoce problemas para encontrar los perfiles que necesita, lo que refleja un desajuste estructural entre oferta y demanda de talento.
La tecnología redefine las necesidades de las empresas
La creciente digitalización de los procesos de negocio está incrementando la demanda de profesionales especializados en ciencia de datos, inteligencia artificial, automatización, cloud, ciberseguridad o arquitectura tecnológica.
Pero las organizaciones no solo buscan conocimiento técnico. Cada vez resulta más relevante la capacidad de combinar especialización tecnológica con visión de negocio, comprensión de los procesos y habilidad para liderar la transformación.
Según explica María Narváez, directora corporativa de Talento de Mapfre, actualmente destacan los perfiles vinculados a datos, inteligencia artificial, ciberseguridad o cloud, aunque también crece la necesidad de profesionales capaces de impulsar cambios organizativos y generar valor desde distintas áreas de negocio.
Una competencia que trasciende al sector asegurador
El desafío para las aseguradoras va más allá de cubrir vacantes. El mercado del talento se ha globalizado y los profesionales tecnológicos cuentan con oportunidades en empresas de cualquier sector y ubicación.
La irrupción de la inteligencia artificial generativa, la automatización y la creciente preocupación por la seguridad digital han intensificado aún más esta competencia. Los perfiles con conocimientos en IA figuran ya entre los más difíciles de encontrar en el mercado.
Al mismo tiempo, las prioridades de estos profesionales también han evolucionado. El aprendizaje continuo, la flexibilidad, la autonomía o la posibilidad de participar en proyectos con impacto real pesan cada vez más en sus decisiones profesionales.
Más allá del salario
En este contexto, la propuesta de valor de las empresas adquiere una importancia creciente.
Los perfiles STEM buscan entornos que les permitan crecer, asumir retos complejos y participar en proyectos con propósito. Para el sector asegurador, esto supone una oportunidad relevante, ya que la tecnología se está aplicando a ámbitos muy diversos, desde la evaluación de riesgos hasta la personalización de productos, la automatización de procesos o la mejora de la experiencia de cliente.
También los departamentos de recursos humanos están incorporando herramientas basadas en datos para identificar capacidades, diseñar programas de formación y desarrollar iniciativas de reskilling y upskilling.
El reto de fidelizar el talento
La captación es solo una parte de la ecuación. La elevada movilidad de los profesionales tecnológicos obliga a las organizaciones a trabajar también en su fidelización.
Los especialistas STEM valoran especialmente las oportunidades de desarrollo, la autonomía para tomar decisiones y la posibilidad de participar en proyectos estratégicos. Por ello, las empresas están reforzando los programas de movilidad interna, formación continua y desarrollo profesional.
En un entorno donde la innovación tecnológica avanza a gran velocidad, la capacidad para atraer y retener talento especializado será un elemento diferenciador para las organizaciones que quieran acelerar su transformación digital y mantener su competitividad.
Porque el desafío ya no consiste únicamente en adoptar nuevas tecnologías, sino en contar con las personas capaces de convertirlas en ventajas reales para el negocio.
Fuente: Mapfre RE para Füture, Blog de innovación para el sector asegurador. (10 septiembre de 2026).






