La huella digital gana peso en la evaluación del riesgo ciber

Por Paloma González

La facturación, el sector de actividad o el país donde opera una empresa pueden quedarse cortos para medir su exposición al riesgo cibernético. Esa es una de las principales conclusiones del informe ‘Beyond Revenue: Why Digital Footprints Matter for Cyber Underwriting’, elaborado por Gallagher Re en colaboración con KYND, que apunta a la creciente importancia de la huella digital corporativa en la evaluación del riesgo ciber.

El estudio analiza más de 63.000 pólizas de seguros ciber y concluye que variables asociadas al tamaño y complejidad de la presencia digital de una organización aportan información adicional para estimar la probabilidad de futuros siniestros. Entre ellas destacan el número de direcciones IP, la diversidad de proveedores de internet (ISP), los servicios expuestos a internet o la cantidad de proveedores de correo electrónico utilizados.

Según la investigación, las empresas identificadas dentro del 20% de mayor riesgo mediante indicadores tecnográficos fueron 2,1 veces más propensas a sufrir un siniestro que la media de la cartera analizada. Además, las organizaciones situadas en el segmento de mayor riesgo mostraron una probabilidad de reclamación hasta seis veces superior a la de aquellas ubicadas en el tramo de menor riesgo.

Más allá de los datos financieros

Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que existe una correlación limitada entre los ingresos de una empresa y el tamaño de su huella digital. Mientras la facturación refleja la dimensión económica del negocio, la presencia digital proporciona información sobre la extensión y complejidad de su superficie de exposición a posibles ataques.

Los autores destacan especialmente la diversificación de proveedores de internet como un indicador relevante. A medida que aumenta el número de ISP utilizados por una organización, también crece la probabilidad de sufrir un incidente, independientemente de su tamaño económico.

Hacia una suscripción más basada en exposición

El informe sostiene que el mercado está evolucionando hacia modelos de evaluación del riesgo más apoyados en datos observables y menos dependientes de cuestionarios extensos o revisiones manuales.

Para las aseguradoras, la combinación de información firmográfica tradicional y datos tecnográficos externos puede mejorar la segmentación de riesgos, facilitar procesos de suscripción más ágiles y contribuir a una tarificación más ajustada a la exposición real de cada empresa.

La conclusión de Gallagher Re es que la huella digital se está convirtiendo en un nuevo factor de análisis para el seguro ciber. En un entorno donde las organizaciones amplían constantemente su superficie tecnológica, comprender cómo está construida esa presencia digital puede resultar tan relevante como conocer su facturación o su sector de actividad.

Fuente: Paloma González para Füture. Blog de innovación para el sector asegurador (16 septiembre de 2026)