Mucha necesidad, poca cobertura: el desafío pendiente del microseguro

El mercado crece, innova y se digitaliza, pero todavía solo alcanza a una de cada diez personas potencialmente asegurables.

Los microseguros se consolidan como una solución aseguradora orientada a proteger a hogares con bajos ingresos y pequeños negocios frente a riesgos concretos que pueden comprometer su estabilidad económica. Según señala Mapfre en un artículo, este tipo de productos responde a situaciones cotidianas como enfermedades, pérdidas agrícolas o accidentes, que, en ausencia de cobertura, pueden derivar en endeudamiento o incluso en la pérdida del sustento.

Según describe la compañía, los microseguros se caracterizan por ofrecer coberturas limitadas pero esenciales, primas asequibles y procesos simplificados tanto en la contratación como en la gestión de siniestros. Además, su distribución se apoya en canales accesibles, como cooperativas, entidades microfinancieras u operadores móviles, lo que facilita su penetración en colectivos tradicionalmente desatendidos por el seguro.

Sin embargo, el impacto de estos productos trasciende la mera protección financiera: contribuyen a reforzar la resiliencia económica de los asegurados, al permitirles afrontar imprevistos sin recurrir a la venta de activos o al sobreendeudamiento. A ello se suma su capacidad de adaptación a riesgos locales, desde fenómenos climáticos hasta enfermedades estacionales, y el impulso de la digitalización, que reduce costes y amplía su alcance mediante herramientas como pagos móviles o sistemas de análisis de datos.

Crecimiento con margen de desarrollo

El crecimiento del sector respalda esta tendencia. De acuerdo con ‘The Landscape of Microinsurance 2024’, elaborado por Microinsurance Network, 344 millones de personas están cubiertas por productos de microseguro en 37 países, tras un aumento significativo en los últimos años. No obstante, el propio informe subraya que esta cifra apenas representa en torno al 12% de la población potencialmente destinataria, lo que evidencia tanto la persistencia de una amplia brecha de protección como el margen de desarrollo del mercado a escala global.

El estudio señala además que los microseguros generan unos 6.200 millones de dólares en primas, frente a un mercado potencial estimado de más de 40.000 millones, y destaca el avance de coberturas vinculadas al riesgo climático, que ya alcanzan a más de 42 millones de personas, así como el papel clave de la regulación y de los canales inclusivos para ampliar el acceso.

En paralelo, Europa comienza a perfilarse como un mercado con potencial, con previsiones, según estima el informe ‘Microinsurance Market 2024’, que apuntan a un volumen de 32.000 millones de dólares en 2032, impulsado por la creciente atención a la inclusión financiera y a soluciones de protección adaptadas a colectivos vulnerables.

De la tendencia sectorial a la acción

En este contexto, Mapfre desarrolla distintas iniciativas centradas en la inclusión aseguradora. Según la compañía, su oferta abarca coberturas básicas vinculadas a enfermedad, accidentes o protección del pequeño comercio, junto a proyectos específicos como programas para microempresarios en Brasil o microseguros agrícolas en México. Estas soluciones, concluye, buscan facilitar la recuperación económica de los asegurados y reforzar la estabilidad de sus actividades.

Más allá de las cifras, el auge de los microseguros plantea una cuestión de fondo para el sector asegurador: cómo diseñar modelos sostenibles que combinen impacto social, viabilidad económica y escala. El reto no es solo ampliar coberturas, sino hacerlo con propuestas comprensibles, procesos sencillos y pagos ágiles, en un entorno marcado por la volatilidad climática y económica.

En ese camino, los microseguros funcionan también como banco de pruebas para el seguro del futuro: productos modulares, distribución alternativa, uso intensivo del dato y una relación más cercana con el cliente. Reducir la brecha de protección no es únicamente una cuestión de volumen, sino de confianza, diseño y capacidad de adaptación. Y es ahí donde el sector tiene todavía uno de sus mayores espacios de innovación.

Fuente: Por MAPFRE RE para Füture. Blog de innovación para el sector asegurador (12 mayo de 2026)