Los siete pecados capitales del Management
Por Marcelo Vázquez Avila
“Tres hombres están trabajando en la construcción de un edificio. Alguien que es un observador externo se dirige a ellos y les pregunta ‘¿qué están ustedes haciendo?’
El primero, casi sin inmutarse, le responde: ‘Aquí estoy poniendo ladrillos’
El segundo, levantando la cabeza y dejando a un lado por un momento su actividad, le comenta: ‘Estamos construyendo un muro’
El tercero, orgulloso de su trabajo, afirma: ‘Construimos la iglesia de mi pueblo’
¿A qué viene esta conocida historia? ¿Qué podemos comentar de ella ? Lo importante no es sólo responder a una actividad, sino la implicación con la que se pueda llevar a cabo. He aquí donde entra en juego la motivación, ya que la incorporación y la posterior retención de las personas en las organizacionesdependerá de muchos «intangibles» que van mucho más allá de lo que puede ser utilizado en una relación profesional normal: sueldo, promoción, etc.
Vemos que los tres trabajadores ejecutan una misma actividad; sin embargo, cada uno la vive de manera diferente. ¿Qué ocurre? No sólo es importante realizar algo, sino la actitud con la que lo llevemos a cabo. Podemos cumplir objetivos, conseguir metas e incentivos y a pesar de todo no sentirnos contentos. De ahí que sea tan importante el sentido con el que hagamos las actividades. No es raro encontrar detrás de muchas frustraciones y abandonos una cierta indiferencia o solo una necesidad higiénica.
¿Cómo podemos llenar una tarea de sentido?
Y como afirmaba el gaucho Martín Fierro, a veces es conveniente captar las sombras para poder valorar la luz, me atrevo a proporcionar algunas pistas que implican tanto al trabajador como a su manager. Las llamo los siete pecados capitales del management:
1. «Da caña». Crea un ambiente en el que se priorice el castigo ya que «anima» a actuar.
Consecuencias: el castigo inhibe el comportamiento. Lo único que puede conseguir es la disminución o eliminación de una conducta.
Alternativas: refuerza y estimula. Difícilmente se adquiere un nuevo aprendizaje si no se presenta una alternativa.
2. «No comuniques». Potencia un clima de silencio e incertidumbre. La desinformación «fomenta la creatividad».
Consecuencias: es imposible no comunicar. Si no se tiene informaciónse inventa y si no se ofrece, se corre el riesgo de abonar el terreno para que surjan los rumores.
Alternativas: comunica e informa. La información es una valiosa herramienta de motivación.
3. «Resalta el individualismo». Sé fiel al principio de que cuando varias personas se reúnen para trabajar lo único que hacen es perder el tiempo.
Consecuencias: aislamiento y competitividad interna negativa. Aumentan las zancadillas y la agresividad entre los compañeros.
Alternativas: trabaja en equipo. Se movilizan fuerzas, sinergias o posibilidades que hacen que el resultado sea más enriquecedor: «El todo es más que la suma de las partes».
4. «Potencia empleados ‘Kleenex’ de usar y tirar. Estimula con contratos basuras. Así se espabilarán y no «se dormirán en los laureles».
Consecuencias: inseguridad, incertidumbre, falta de implicación y compromiso. Difícilmente se creará una cultura «fiel» a la empresa.
Alternativas: el ser humano necesita parámetros de seguridad. Es fundamental partir de unos mínimos estables para desde ahí seguir construyendo. Genera valor a través de las personas.
5. «Se autoritario. Actúa con rigidez e inflexibilidad». Imponte y no pierdas el tiempo en consultas y «chorradas».
Consecuencias: clima de inseguridad y miedo. Desarrollo de «pelotas» o «ecos» que te dicen lo que quieres escuchar.
Alternativas: delega. Potencia la autonomía y la responsabilidad de los empleados. ¡Cuidado con caer en el síndrome del Titanic!: el magnífico barco se hundió por su prepotencia e incapacidad para cambiar de rumbo.
6. «Divide y vencerás». Aísla y pelea a unos contra otros. La lucha incrementa la productividad.
Consecuencias: no implicación. Disgrega y fomenta el pasotismo y la dispersión.
Alternativas: potencia la participación. Es la manera de implicar a todos en el proyecto. Fomenta la diversidad y la confrontación creativa. El disenso es la base del trabajo en equipo.
7. «Fomenta un clima de miedo e incertidumbre». Acosa, agobia y amenaza.
Consecuencias: inseguridad, bloqueos e inhibición. Disminuye el rendimiento y la productividad.
Alternativas: valora y anima. «No hay mayor desprecio que no manifestar aprecio». Estimula con intangibles que incrementen el salario emocional: manifestar aprecio, tener detalles, dar retroalimentación positiva, etc.
Fuente: Marcelo Vázquez Avila es Profesor del Instituto de Empresa Business School. Consultor en Temas de Alta Dirección. Autor. Coach.