Por Paloma González
Munich Re advierte que la expansión del uso de inteligencia artificial basada en agentes (agentic AI) está lista para transformar tanto las medidas ofensivas como defensivas en ciberseguridad. Según el informe ‘Cyber Insurance: Risks and Trends 2026’, la tecnología permitirá planificar y adaptar operaciones complejas, explotar vulnerabilidades con mayor precisión y operar con mínima intervención humana.
El estudio subraya que, ante la capacidad de la IA para generar deepfakes, dominios y webs realistas, así como ataques de phishing hiperpersonalizados, la superficie de ataque se multiplicará, aumentando los riesgos de desinformación y de pérdida de confianza. Además, los propios modelos de IA se convierten en objetivos de ataques, incluyendo prompt injection, envenenamiento de datos o manipulación de resultados.
Munich Re apunta que, aunque la IA autónoma podría facilitar ataques más sofisticados, también tiene el potencial de transformar la ciberdefensa y mejorar la seguridad operativa. Según el informe, los ejecutivos del sector son mayoritariamente optimistas: el 66 % prevé un impacto positivo de la IA, frente al 23 % que lo ve negativo.
En términos de seguros, los expertos de la reaseguradora destacan que los productos más afectados podrían ser los vinculados a fallos de sistemas, interrupciones de negocio, respuesta a incidentes, restauración de datos y extorsión cibernética, así como posibles reclamaciones de terceros por violaciones de privacidad, responsabilidad mediática o errores y omisiones tecnológicas.
Munich Re concluye que, pese al avance de la IA, el factor humano seguirá siendo clave tanto como barrera de protección como posible puerta de entrada para incidentes, y que la tecnología impactará más en la frecuencia de los ataques que en su gravedad en el corto plazo.
Fuente: Paloma González para Füture. Blog de Innovación para el sector asegurador. (1 abril de 2026)






