Reskilling y upskilling: la formación continua, clave para el talento en la era de la IA

Por Mapfre Re

La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología emergente para convertirse en un factor que está redefiniendo el mercado laboral. Automatización, análisis de datos y nuevas herramientas digitales están transformando la forma de trabajar en prácticamente todos los sectores, incluido el asegurador. En este contexto, la capacidad de las organizaciones para desarrollar las competencias de sus profesionales se ha convertido en un elemento estratégico.

Dos conceptos adquieren cada vez mayor relevancia en este escenario: reskilling y upskilling. El primero hace referencia a la formación de los empleados para desempeñar nuevas funciones dentro de la organización, mientras que el segundo consiste en actualizar y ampliar las competencias necesarias para evolucionar en el puesto actual. Ambos responden a un mismo objetivo: preparar a las personas para un entorno cada vez más digital, automatizado y orientado al dato.

Las previsiones apuntan a que esta transformación seguirá acelerándose. El The Future of Jobs Report 2025, del Foro Económico Mundial, estima que para 2030 cambiará el 39% de las habilidades clave que requieren los trabajadores y prevé la creación de 19 millones de empleos, al tiempo que otros 9 millones desaparecerán como consecuencia de la transformación tecnológica y económica. En la misma línea, LinkedIn calcula que el 70% de las competencias utilizadas actualmente en la mayoría de las profesiones evolucionará antes de finalizar la década.

Ante este escenario, la formación continua deja de ser una iniciativa puntual para convertirse en una prioridad estratégica. Desde Mapfre entendemos que el principal reto ya no consiste únicamente en incorporar nuevos perfiles especializados, sino también en ayudar a toda la organización a desarrollar nuevas capacidades. Como explica María Narváez, directora corporativa de Talento de Mapfre, «el reskilling y el upskilling no son una opción, son una condición necesaria para la sostenibilidad de cualquier organización».

La directiva considera que la competencia más importante ya no será dominar una tecnología concreta, sino mantener la capacidad de aprender, desaprender y volver a aprender conforme evoluciona el entorno. En esa misma línea, añade que «la adopción de la IA ya no es un reto tecnológico; es, sobre todo, un reto de capacidades».

Por ello, en Mapfre combinamos la incorporación de profesionales especializados en inteligencia artificial con el desarrollo de competencias digitales entre toda la plantilla. Nuestro objetivo no es formar únicamente expertos en IA, sino conseguir que cualquier profesional, independientemente de su función, pueda utilizar estas herramientas con criterio para mejorar su trabajo diario. Ese enfoque se materializa, entre otras iniciativas, en el programa interno ‘Nuestra inteligencia eres tú’.

Sin embargo, aprender a utilizar la inteligencia artificial es solo el primer paso. El verdadero reto consiste en identificar cómo aplicar esa tecnología para generar más valor para los clientes, mejorar la colaboración entre equipos y reforzar el impacto del negocio. La IA puede automatizar tareas repetitivas, pero siguen siendo las personas quienes aportan el criterio, la experiencia, la creatividad y la capacidad de tomar decisiones.

Esta evolución también está modificando el perfil profesional que demandan las empresas. Ganan protagonismo los perfiles híbridos, capaces de combinar conocimientos tecnológicos con habilidades como el pensamiento analítico, la comunicación, la adaptación al cambio o la comprensión del negocio. En el sector asegurador, esta combinación resulta especialmente relevante por el creciente peso de los datos, la automatización y los modelos predictivos en ámbitos como la suscripción de riesgos, la atención al cliente o la personalización de productos y servicios.

Impulsar este cambio requiere una apuesta decidida por el aprendizaje permanente. En Mapfre destinamos recursos de forma continuada al desarrollo profesional de nuestros equipos. Solo en 2025 invertimos más de 12 millones de euros en formación, y el 100% de la plantilla participó en acciones formativas vinculadas a proyectos reales y oportunidades de crecimiento dentro de la organización.

La transformación del talento ya no depende únicamente de incorporar nuevas tecnologías, sino de desarrollar las capacidades necesarias para aprovecharlas. En un entorno donde el cambio será cada vez más rápido, el reskilling y el upskilling se consolidan como herramientas fundamentales para que las organizaciones mantengan su competitividad y preparen a sus profesionales para los desafíos del futuro.

Fuente: Mapfre Re para Füture. Blog de innovación para el sector asegurador (agosto 12 de 2026).