Creer que ya llegaste: la certeza más peligrosa

Por Julio Bresso

Hay una creencia que casi nadie dice en voz alta, pero que muchos sienten: a cierta altura de la vida, ya no es necesario estudiar. Ya acumulaste experiencia, ya construiste tu lugar, ya sabés lo suficiente.

Exponerte a aprender con gente más joven, en un aula o en un programa, sería casi una incomodidad innecesaria. Esa creencia tiene un nombre. Se llama ego. Y nos limita mucho más de lo que creemos.

El prejuicio que no nos animamos a decir

¿Cuántas veces pensaste, o escuchaste, algo como esto?: A mi edad, ¿para qué me voy a poner a estudiar con chicos que podrían ser mis hijos?

Es una pregunta comprensible. Pero vale la pena desarmarla. Lo que esconde no es falta de ganas. Esconde miedo. Miedo a no entender todo de entrada. Miedo a quedar expuesto. Miedo a que la diferencia de edad se convierta en una diferencia de valor.

Y nada de eso suele pasar. Lo que suele pasar, en cambio, es lo contrario: la mezcla de perspectivas enriquece. La experiencia de quien lleva más años suma, no resta. Y el aprendizaje compartido entre generaciones tiene una calidad que el aprendizaje homogéneo difícilmente alcanza.

Cuanto más aprendemos, más nos damos cuenta de lo que nos falta

Eso no es una frase hecha. Es una experiencia real. Cada vez que nos metemos en algo nuevo en serio, aparecen capas que no habíamos visto. Aparecen preguntas que antes no sabíamos que teníamos. Y aparece algo incómodo pero muy valioso: la duda productiva. La que no paraliza, sino que abre.

En tiempos donde la información cambia rápido y la tentación de quedarse con lo que ya sabemos es enorme, esa actitud curiosa y crítica puede ser una ventaja enorme, a cualquier edad.

Una invitación

Si hay algo que frenó en vos la idea de aprender algo nuevo, de anotarte en algo, de exponerte a un espacio donde quizás no seas el más experto de la sala, vale la pena preguntarse: ¿es una razón real, o es el ego hablando?

El universo tiene tantas cosas para enseñarnos. Sería una lástima quedarse solo con las que ya tenemos.

Fuente: Julio Bresso es Consultor y Especialista en Recursos Humanos y Comunicación. Coaching organizacional