2026: el comienzo del seguro inteligente

Por Ignasi Barri

La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una promesa para convertirse, sin duda, en una auténtica realidad tangible que está transformando, día a día, el corazón del negocio asegurador. En este proceso sin retorno, pienso que en 2026 el sector vivirá un punto de inflexión: la industrialización de la IA como motor transversal de eficiencia, innovación y competitividad, una transformación que implica el uso de algoritmos más sofisticados y un cambio profundo en la manera de diseñar productos, gestionar riesgos y operar tecnológicamente.

Lo más significativo quizá sea la automatización masiva de tareas críticas; ya no hablamos de aplicaciones puntuales, sino de procesos enteros que se optimizan con IA, como la suscripción digital o la gestión de siniestros. Esta automatización integral permite analizar documentación compleja, interpretar imágenes o formularios y proponer soluciones con una agilidad inédita, entre otras. Así, las aseguradoras ganan en coherencia operativa y velocidad de respuesta.

Además, la IA está acelerando la modernización de sistemas core que, durante años, parecían intocables. Gracias a su capacidad para mapear código legacy, identificar dependencias ocultas y documentar reglas de negocio, ahora es posible renovar arquitecturas tecnológicas ancladas en el pasado, lo que abre la puerta a plataformas más flexibles, conectadas y preparadas para responder a la demanda de productos personalizados y dinámicos.

Resolución de incidencias, toma de decisiones

Otro notable cambio, de gran importancia para el cliente final, es la reducción de los tiempos de resolución de incidencias y de elaboración de análisis complejos, ya que los modelos de IA permiten anticipar fallos, acelerar auditorías y automatizar la generación de informes clave para la toma de decisiones. Esto libera a los equipos humanos para que se concentren en funciones de mayor valor, como el diseño estratégico o la interacción con clientes y mediadores.

Tampoco podemos olvidar la irrupción de agentes autónomos, hecho que marca el inicio de una nueva fase dentro de esta nueva realidad. Estos sistemas van mucho más allá de la simple ejecución de tareas, interactuando con aplicaciones y gestionando flujos completos bajo marcos de gobernanza bien definidos. En este sentido, es importante destacar que esta evolución no sustituye el factor humano, pero sí redefine roles y exige nuevos perfiles técnicos especializados en IA, desde su desarrollo hasta su integración segura y responsable.

En definitiva, 2026 no será únicamente un año de avances tecnológicos; pienso que va a ser ese espacio temporal en que la IA consolide un nuevo modelo operativo para las aseguradoras, sin duda, más ágil, más automatizado y más centrado en el dato. Un año que marcará, sin vuelta atrás, el verdadero comienzo del seguro inteligente.

Fuente: Ignasi Barri es Director Global de IA y Datos en GFT. Colaboración para Füture. Blog de Innovación para el sector asegurador (9 enero de 2026)